tú y yo no nos dejamos en paz,
agarro mi herida
y la aprieto
agarro tus palabras
y me las trago
siento tu mirada sobre mi
y me pesa
ya había decidido enterrarte viva
sacudirme de tus polvos,
había decidido muchas cosas,
había empezado
pero tu no me dejas
tú y yo no nos dejamos en paz,
empiezas el día
con sopetones de sinergia
que me estremecen los sentidos.
entiendo,
son sólo palabras
y te agarro,
para que veas desahogar mis puños en tu almohada
luces de neón, balas perdidas, fabricantes de mentiras
pero,
seamos honestas,
tú , una maldita escoria y yo, una idiota princesita
no nos dejamos en paz.